Damos otro paso decisivo en nuestro compromiso con la sostenibilidad. Sallus Fire Retardant acaba de obtener la certificación OECD 301B y OECD 301F, a través de ensayos de laboratorio independientes que siguen la norma internacional de referencia para evaluar la biodegradabilidad de sustancias químicas.
Los resultados no podrían ser más contundentes: nuestra formulación alcanzó el 95,4% de biodegradación al cabo de 28 días y conquistó la clasificación oficial "Readily Biodegradable" (fácilmente biodegradable), el nivel más exigente y riguroso de esta metodología.
¿Por qué elegir un retardante de fuego biodegradable?
Elegir un retardante de fuego no es solo una decisión técnica, es también una decisión ambiental. Los productos tradicionales que persisten en la naturaleza durante años representan un riesgo severo para los ecosistemas, la salud de los suelos y los recursos hídricos.
Con la validación de las normas OECD 301B y OECD 301F y la clasificación "Readily Biodegradable", ofrecemos a nuestros clientes:
- Confianza regulatoria: pleno cumplimiento de las normas internacionales más estrictas del sector químico y forestal;
- Responsabilidad ambiental: degradación rápida y prácticamente integral en el medio natural;
- Transparencia y rigor: resultados auditados y verificados en ensayos independientes mediante metodologías reconocidas a escala mundial;
- Diferenciación real: demostración inequívoca de que una protección ignífuga de alta eficacia puede ser 100% respetuosa con el medio ambiente.

¿Qué son las directrices OECD 301B y OECD 301F?
Las directrices de la OCDE (Guidelines for the Testing of Chemicals) evalúan la capacidad de una sustancia para descomponerse por la acción de microorganismos a lo largo de un período de 28 días.
Sometimos Sallus Fire Retardant a ambos ensayos por rigor y transparencia: no nos bastaba superar un único criterio, quisimos demostrar consistencia en dos metodologías complementarias.
- OECD 301B (Evolución de CO₂): mide directamente la mineralización del producto a través de la cantidad de dióxido de carbono liberado por los microorganismos al descomponer la materia orgánica. Sallus Fire Retardant registró un 95,4% de biodegradación al finalizar los 28 días de ensayo.
- OECD 301F (Respirometría Manométrica): monitoriza el consumo de oxígeno (O₂) durante la actividad biológica de degradación. El producto alcanzó el 79,7% de biodegradación, confirmando una descomposición biológica continua y activa.
95% de biodegradación: un resultado que habla por sí mismo
Al alcanzar el 95,4% de biodegradación con el método 301B, Sallus Fire Retardant se sitúa muy por encima del umbral reglamentario del 60% exigido por estas normativas.
En la práctica, podemos afirmar con total solvencia científica que Sallus Fire Retardant es una solución de impacto ambiental mínimo, descomponiéndose en el terreno de manera rápida y segura una vez cumplida su función de protección.
"Readily Biodegradable": la clasificación que marca la diferencia
Este criterio garantiza no solo que el producto se degrade con el tiempo, sino que lo haga con gran rapidez desde las etapas iniciales.
Para obtener la distinción "Readily Biodegradable", el producto debe alcanzar necesariamente el umbral de aprobación dentro de la denominada "ventana de 10 días" (el período de 10 días tras alcanzar el primer 10% de biodegradación). Mientras diversas formulaciones del mercado solo se clasifican genéricamente como "biodegradables" por no superar esta ventana de respuesta rápida, Sallus Fire Retardant cumplió holgadamente todos los requisitos desde el inicio.
Nuestro compromiso con una protección sostenible
Esta certificación independiente es la prueba de que es perfectamente posible proteger vidas, infraestructuras y bosques sin comprometer el planeta. En Hephaesnus, seguimos apostando por una investigación y desarrollo continuos para ofrecer soluciones contra el fuego que combinan máxima eficacia, seguridad y sostenibilidad real.



